Paniagua Consultores con el ejército verde de Gore
La gestión de la prensa en un encuentro con dos premios Nobeles de la Paz, más de 200 asistentes y 30 medios de comunicación nacionales e internacionales acreditados, merece una referencia en nuestro blog.
Durante toda la semana pasada Paniagua Consultores se vistió de verde y se desplazó hasta Sevilla para “lidiar” con todos los temas de comunicación relacionados con la visita de Al Gore a España para asistir al Encuentro: Cambio Climático, Conciencia y Acción.
En este caso nuestro trabajo fue bastante completo, desde rueda de prensa hasta polémica política, pasando por grandes medidas de seguridad y quejas de nuestros compañeros de Sevilla, que únicamente pudieron entrar cinco minutos a los discursos de Al Gore y Pachauri.
Al final, como suele ocurrir en estas cosas, la experiencia ha sido muy enriquecedora. Hemos tenido la suerte de contar con una gran profesional, como es la jefa de prensa de The Climate Project Spain, conocer a personas tan interesantes como Juan Verde, Tom Kostingen y toda la gente de la organización que siempre estuvieron dispuestos a echarnos una mano. Tampoco nos olvidamos de la prensa local de Sevilla. Gracias a todos!!!
El ejercito verde de Al Gore
Sostengo la intención de plantar 2 millones de árboles de aquí al 2019. De modo que cuando el Proyecto Climático en España que lidera el señor AL Gore, aceptó mi solicitud para acudir al encuentro del 18 de octubre en Sevilla, me sentí interesado e ilusionado. Sabido es que cuando se desea influir sobre un grupo social, es preciso informar previamente a los líderes de opinión, pues son éstos los que realmente influyen en sus respectivos grupos de pertenencia, tales como la familia, los amigos o la empresa; entonces es más fácil modificar actitudes o creencias; o, desencadenar comportamientos predeterminados en las personas que reciben los mensajes. Me dedico a la formación en desarrollo personal y competencial; y, estoy a cargo de una comunidad virtual de 350 usuarios de mis programas educativos. Estas personas están repartidas por España, Latinoamérica, Estados unidos y África y su número se incrementa de manera sostenida. También doy conferencias, imparto formación presencial, asesoro organizaciones y personas; y, escribo en la prensa tradicional y en Internet, así como en revistas especializadas. De modo que, en alguna medida, soy un líder de opinión, es decir, una persona que contribuye a crear opinión pública y movimiento social. Me gustaría aclarar que la opinión pública se confunde a veces con la idea de consenso colectivo, cuando en realidad significa justamente lo contrario; una sociedad está viva cuando registra una sana confrontación de ideas y emociones subjetivas; y, enferma, cuando o bien demanda el consenso permanente o bien lo ignora por completo.
¿Cuál es el mensaje de Al Gore y en que consisten estas reuniones de líderes de opinión?; ¿sirven para algo? Con este artículo me propongo despejar algunas dudas que se ciernen sobre estas convocatorias a puerta cerrada, dejando claro desde el principio que hablo en mi nombre y no en el de la organización. En primer lugar el mensaje del Proyecto para el Cambio Climático es no solo transparente, sino muy claro y contundente: la Tierra está en un serio peligro de seguir sirviéndonos como hábitat a los seres humanos, de modo que si deseamos seguir utilizándola indefinidamente tenemos la responsabilidad de protegerla. En este sentido, lo que hay que <> no es a la Tierra, sino al hombre o a la especie humana; y, esto, evidentemente es un problema mucho más complejo. El segundo gran mensaje que lanza la organización es que el Cambio Climático lo estamos provocando nosotros. Desde una perspectiva científica esta idea está demostrada de manera concluyente y se puede leer mediante el análisis estadístico. A esta conclusión no ha llegado solo el señor Al Gore, sino conjuntamente con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) que lidera Rajendra Pachauri y que está formado por 450 científicos redactores, 800 personas autónomas y observadoras de la realidad ambiental y 2.500 científicos que revisan los informes antes de que sean publicados, todos ellos procedentes de más de 130 países. Como todo el mundo sabe, el Premio Nóbel de la Paz les fue otorgado conjuntamente al Ex vicepresidente de los Estados Unidos y a este grupo de investigación. Por consiguiente, no hay ninguna duda de la relación directa que existe entre la actividad humana y el Cambio Climático; y, en mi opinión no debe de haberla si deseamos albergar alguna esperanza de salir bien parados de este atolladero.
Si bien el diagnóstico está bastante claro, la predicción sobre las repercusiones que tendrá este cambio en el clima aparece más difusa; de hecho, lo que existen son predicciones con distintas probabilidades de materializarse. Cómo decía el profesor Francisco García Olmedo: “sabemos bastante, no sabemos lo suficiente, pero de lo que no cabe duda es de que tenemos que actuar y rápido”.
Se ha criticado mucho al señor Al Gore por el aparente oscurantismo a la hora de abrir a la opinión pública sus conocimientos. Según leo en la prensa, de las reuniones se excluye la presencia de periodistas para evitar que determinadas informaciones sensibles, propiedad de distintas empresas, transciendan a la opinión pública; al parecer hay claúsulas legales que impiden esta práctica. Lo cierto es que, en esta reunión no se nos ha dado ninguna información que, a primera vista, sea secreta; yo diría que todo lo que allí se dijo se puede encontrar en Internet, en la bibliografía disponible sobre el tema o en el documental “Una Verdad Incómoda”, que el mismo Al Gore comercializa. Tampoco se nos ha dado una consigna taxativa para no revelar a la prensa las palabras de Al Gore, como ha sugerido el Diario de Sevilla en su edición del 19 de Octubre. Baste simplemente decir que el hecho de convocar a 300 personas en un acto público es, en si mismo y por definición, un acto que trasciende a la opinión pública.
En mi opinión, lo que el señor Al Gore está ocultando no es el contenido sino la forma en que lo transmite, que es brillante, efectiva y de alto impacto; y, opino además que no solo tiene derecho a hacerlo, sino que es una práctica inteligente. Como bien saben las personas que se dedican a la publicidad y al marketing la importancia y el valor que se le da a los mensajes no radica solo en lo que enseñan, sino también en lo que ocultan. No obstante, observado desde los objetivos que se pretenden conseguir; y, habida cuenta de la importancia del mensaje y de la escala a la que se difunde, considero que la estrategia de comunicación que emplea la organización es bastante mejorable. En primer lugar es importante considerar que la prensa es un líder de opinión más dentro de la sociedad y, por ello, que no puede marginarse del proceso informativo. Un periodista lo que hace es resumir su experiencia perceptiva y transmitirla a sus lectores; si tenemos en cuenta el carácter efímero y poco jerarquizado de los medios de comunicación, la posibilidad de que los mensajes de Al Gore se desvaloricen como consecuencia de su reflejo mediático es sencillamente nula. Es más, los medios de comunicación, deberían de utilizarse como complemento a la actividad que desarrollamos los líderes de opinión, pues en caso contrario nuestro trabajo requerirá de un mayor esfuerzo y tendrá una menor eficacia. ¿Se ha preguntado la organización del Proyecto Climático si los medios estarían dispuestos a dar está cobertura durante un periodo prolongado de tiempo, en coordinación con los líderes de opinión y sus respectivas acciones? En mi opinión se debería negociar un proceso informativo amplio que diera cuenta mediante paneles públicos de los resultados que se van logrando; en estos paneles se debería medir la rentabilidad comunicativa de las actividades emprendidas durante el año siguiente a la convocatoria; y, en sucesivas, se deberían exponer públicamente estos resultados en términos de comportamiento, actitud y valor social agregado al objetivo del Cambio Climático. De esta manera los agentes implicados en el proyecto serían cada vez más numerosos, estarían mejor coordinados y tendrían más fuerza a la hora de favorecer el cambio social.
La opinión pública conoce y en muchos casos padece las consecuencias del Cambio Climático (aunque en otras le echa la culpa de todos sus males), y no le preocupan demasiado las estadísticas, lo que desea son soluciones. En este sentido es más que necesario redactar y transmitir ejes concretos de acción como los señalados por Thomas M. Kostigen o el propio Pachauri, dándoles una difusión minimalista que permita su incorporación al imaginario colectivo; y, ésta es una función principal de los medios de comunicación. Es necesario transmitir disciplinas asequibles para las personas, las empresas o las instituciones; y es preciso hacerlo en términos de acción positiva y sistemática. Cuando están arropadas por simbologías convenientemente articuladas; unas pocas disciplinas pueden generan grandes cambios en la sociedad.
La segunda cuestión que me gustaría abordar es la necesidad de formar a los líderes de opinión. Para pasar a la acción es fundamental que los asistentes reciban unas mínimas instrucciones sobre como actuar en función de la escala y el contexto comunicativo en el que se desenvuelven; y también sería deseable disponer de una plataforma virtual en la que las personas puedan no solo informar de sus logros, sino crear y construir proyectos de manera conjunta y sinérgica. Una reunión multidisciplinar como esta debería de aprovechar todo su potencial; organizar mesas de trabajo para entrenar a las personas a comunicar un mensaje abierto pero estructurado y con unas señas claras de identidad, permitiría crear vínculos afectivos entre los asistentes. Esa es la base para que los líderes de opinión se sientan integrados en una organización que pretende la noble tarea de preservar el hábitat en el que vivimos. El excelente repertorio de productos andaluces que nos ofreció la organización contribuyó sin duda a este propósito pero no fue suficiente. Si lo que deseamos es crear un movimiento social amplio es preciso que descendamos de la comunicación pública hacia la grupal, en caso contrario, es decir, si lo que hacemos es ascender de la pública a la mediática, lo único que hacemos es generar una cortina de humo, un escaparate en donde todo parece urgente pero nada es, a la postre, importante. Un poco menos de información y un poco más de formación crearían un clima mucho mas adecuado a la proclividad estructural que se pretende.
El reto del Cambio Climático es demasiado serio y el esfuerzo y la dedicación que el señor Al Gore y el grupo que lidera Pachauri han derrochado merece una reflexión en profundidad por parte de toda la sociedad; y, lo más importante, requiere de una acción inmediata. Tenemos que cambiar nuestro modo de vida de manera rápida, la situación exige este cambio de valores; la economía no puede seguir siendo el sostén de la cultura. Para lograrlo tenemos que hacer el esfuerzo personal de cambiar individualmente muchos de nuestros hábitos más profundamente arraigados y esto es muy difícil de lograr, no se cambia de la noche a la mañana. Tampoco podemos esperar a que la tecnología solucione los problemas medioambientales y mucho menos una clase política a la que no se le exijan soluciones eficientes a los retos que plantea esta nueva era. Las simbologías son poderosos instrumentos de cambio a gran escala y el señor Al Gore es precisamente eso, un símbolo que representa la diversidad de acción y pensamiento que podamos tener los ciudadanos en relación al Medio Ambiente y al Cambio Climático; pero somos nosotros los que nos tenemos que comprometer con acciones concretas, individuales y colectivas, sistemáticas y asequibles. Yo estoy plenamente convencido de que merece la pena intentarlo.
Javier Revuelta Blanco
Profesor en desarrollo personal y competencial
javier@ebue.com